Mi profesión es para la honra y la Gloria a Dios.

En mi experiencia personal, hasta el día que creí estar enamorada es que me di cuenta que no era tan importante que esa persona me correspondiera, sino yo corresponderme a mi misma.

Fue super fuerte el enfrentamiento que tuve con mi ego ya que mi razón me decía como te puedes enamorar de un hombre que no ha hecho nada para que le ames, y sin embargo era feliz con solo mirarle, me daba alegría sus triunfos y me ponía triste sus tristezas.

Cuando con el tiempo comprendí que en el enamoramiento había información que esta persona me daba de lo que yo no tenia en mi vida y por eso se me hacia interesante, por eso lo quería en mi vida, cuando empecé a implementar estas cosas en mi manera de ser el dejo de ser tan grande y admirable, es aquí donde aprendí a llamarlo mi “maestro”, el maestro que necesitaba en mi vida para mirar qué no podía dejar a manos de otros mi felicidad, que si una persona que me atrae y quiero me corresponde es una bendición, y que si esta persona no siente lo mismo es también por mi bien.

¿Qué hacer cuando siento que esta persona no me quiere?, trabajar en esas heridas que esta persona me refleja que aún no ha sanado en mí, identificar que es lo que me atrae de esta persona y observar si están en mi forma de ser (si no lo practico empezar a darme el regalo de hacerlo).

Y no es desde el ego, ¡hay es qué si no me quiere, el se lo pierde!, es desde la gratitud; oye gracias por haber llegado a mi vida a permitirme ver eso que no sabía que me podía interesar, entiendo que no están nuestros caminos destinados a ir juntos por la vida, fue un regalo encontrarte para así sanar.

Soltar el control de lo que puede ser mi vida al lado de otros es un trabajo no por ser mediocre, ni conformista, sino saber que en los sentimientos no se puede mandar y mucho menos obligar, es ver que vino esta persona a regalarme para poder sanar y seguir avanzando en mi vida.

 

Gracias amor no correspondido ISMC, el haber vivido el amor a tú lado fue super enriquecedor para mí, porque pude ver que el amor es amor sin necesidad de una justificación y que te encuentres bien, es mi alegría aunque no fuiste el amor de mi vida.